Nadie sabe en qué momento exacto comienza un período tan singular como el Renacimiento. Para unos, comienza con la aparición de la imprenta (1449), por otros con la caída de Constantinopla (1453) o con el descubrimiento de América (1492), o aún en la Florencia de Girolamo Savonarola (1497) y etc . La historia no tiene un cuchillo que corte con tanta precisión como el concejal de fiestas tortosino.

Tortosa una de las principales juderías existentes de la confederación catalanoaragonesa, la ciudad de las tres culturas, renuncia al pasado específicamente judío. A partir de este año en lugar de un personaje central judío, habrá la figura del inquisidor.

Esto, obviando el enorme trabajo de rescate de la memoria hecha por La judía de Tortosa, como actriz, cantante y agente cultural del territorio. ¿Desde cuando, para recuperar la memoria ha de enaltecer los verdugos y olvidar a las víctimas? El Inquisidor, sólo tiene sentido si interpela a la Judía de Tortosa o de otros personajes del call.

El personaje de La Judía fue creado con el objetivo de dar a conocer las costumbres y la vida de los judíos en Tortosa. Nació en febrero de 2014. Poco a poco amplió sus representaciones en otras poblaciones catalanas. Desde el primer momento, Pili Cugat, que encarna a la Judía, ha trabajado de manera activa respetando el rigor histórico a la Fiesta del Renacimiento de la ciudad del Ebro.

2015 estreno la representación El Secreto de la Torreta, 2016 estreno “Escondidos”, donde Blanca, la Judía de Tortosa vuelve a casa años después del Decreto de expulsión, para reencontrarse con su hermana Judit, que se convertirse al cristianismo. El año 2017, repite con “Escondidos” por última vez.
Nunca ha contado con el apoyo económico ni con la misma promoción que otros espectáculos del Renacimiento.

Este año 2018 Fiesta del Renacimiento, ha dejado morir
“Escondidos” y apostó por el espectáculo “La visita del inquisidor” en el Call de Tortosa, con hoguera incluida. El único espectáculo dedicado al mundo judío tortosino.